En 2023, los edificios y la construcción fueron los responsables del 32 % de la demanda global de energía final y del 34 % de las emisiones de CO₂ relacionadas con la energía, según el Informe sobre la situación mundial de los edificios y la construcción 2024/2025 (UNEP/GlobalABC). Sin embargo, según esta misma fuente, las emisiones del sector se siguen incrementando, cuando deberían reducirse en casi un 30 % para 2030 con el fin de seguir en el marco del Acuerdo de París.
Este desfase explica por qué las autoridades públicas están endureciendo los códigos energéticos de los edificios, los estándares de rendimiento y las obligaciones de medida.
Para los propietarios y los operarios de los edificios, el cumplimiento normativo ha dejado de ser un incentivo local y ahora mismo forma parte de un esfuerzo internacional más amplio: las construcciones nuevas deben llegar a cero emisiones para 2030 y la totalidad de edificios debe alcanzar este mismo objetivo para 2050.
Rendimiento energético y cumplimiento normativo: ¿a quién le deben preocupar?
Gestores de instalaciones y energía
Los propietarios, los operarios y los gestores de instalaciones usan unas medidas y una supervisión que cumplen la normativa para proteger tanto sus presupuestos como sus activos:
- Control de los gastos operativos
Abordar la realidad actual de presión comercial sobre los edificios en términos de asignación de costes, optimización de tarifas y reducción del consumo energético es más importante que nunca.
- Valide su estrategia energética con datos fiables y rastreables
Los datos sólidos y rastreables son la espina dorsal de las estrategias de gestión energética sostenibles, ya que permiten a las partes interesadas pasar las auditorías con confianza, apoyar los compromisos de ASG y optimizar el uso de los recursos.
- Cumplimiento de la normativa europea, así como de los requisitos de TI y ciberseguridad
El marco normativo cada vez más estricto, tanto a nivel europeo como nacional, está ejerciendo una mayor presión sobre los edificios para que se supervise y optimice su uso de la energía, además de garantizar la transparencia de cara a inversores y residentes. El rendimiento de la energía se tiene que poder demostrar.
Empresas de servicios energéticos (ESCO)
La eficiencia energética y el cumplimiento normativo en los edificios son elementos fundamentales de las propuestas de valor de las ESCO:
- Garantías de rendimiento
Los sistemas de medida proporcionan datos verificados y con marca de tiempo necesarios para validar los ahorros y respetar los objetivos contractuales.
- Confíe en datos energéticos precisos y auditables
Las ESCO deben proporcionar referencias fiables para la optimización, lo que exige datos precisos y procesables.
- Gestión de la complejidad de los datos bajo una creciente presión normativa
La comunicación y la interoperabilidad absoluta con diferentes sistemas, de conformidad con la norma EN ISO 52120, es un desafío perenne para los proyectos.
Un entorno normativo movido por la transparencia
Los propietarios y los operarios de edificios tienen que cumplir con la normativa en materia de rendimiento de la energía
En Europa y en muchas otras regiones, la normativa ahora exige pruebas cuantificables del rendimiento:
Trayectorias de eficiencia obligatorias
Directivas y estándares, como la Directiva de Eficiencia Energética (EED), la Directiva de eficiencia energética en edificios (EPBD), el Reglamento sobre la Infraestructura para los Combustibles Alternativos (AFIR) y la Directiva sobre instrumentos de medida (MID), definen las obligaciones en cuanto a rendimiento, supervisión y medida.
Informes sobre el progreso y las medidas
Los edificios deben poder demostrar no solo su nivel de rendimiento actual, sino también el progreso a lo largo del tiempo, y respaldarlo con datos de medidas.
Exigencia de evidencias cuantificadas, no estimaciones
Las estimaciones simplificadas ya no son suficientes. Las autoridades, los auditores y los inversores esperan que las decisiones y las declaraciones se basen en medidas reales y rastros de datos auditables.
Lógica BACS para edificios inteligentes y automatización
Códigos energéticos y sistemas de automatización y control de los edificios (BACS)
En la UE, los códigos energéticos para edificios, como la EPBD, ahora exigen que los grandes edificios no residenciales integren sistemas BACS.
No se trata de ir tachando casillas. Tiene que ver con el uso de un control inteligente para recortar el desperdicio energético, mejorar el rendimiento y mantener el cumplimiento normativo de manera automática.
¿Qué cambia?
Para 2025, todos los edificios con una capacidad de calefacción, ventilación y aire acondicionado de >290 kW deben haberse dotado de sistemas de automatización capaces de:
- Supervisar el uso de la energía en tiempo real
- Identificar los fallos o las ineficiencias
- Ajustar automáticamente la configuración para optimizar el rendimiento
Basta de ajustes manuales: el cumplimiento normativo debe ser constante.
Asesoramiento experto de Socomec
«Esta normativa tiene una doble vertiente: medida y recuento de la energía, y control y regulación basados en medidas continuas. Para ello, las distintas áreas funcionales deben estar definidas, así como medidos sus consumos. Por lo tanto, la normativa en materia de BACS exige la implantación de un sistema de control, así como de equipos de medida y recuento».
Olivier Goujon, desarrollador de negocios del área – Soluciones para la eficiencia energética de Socomec.
Diferencia de desarrollo entre normativa y realidad
Si bien el uso de BACS es obligatorio por encima de determinados umbrales de potencia, las observaciones del mercado demuestran que, si nada cambia, al ritmo actual de instalación, solo se equipará una pequeña parte del parque terciario dentro de los plazos reglamentarios. Además, allá donde se han instalado los BACS, muchos no están completamente operativos: la puesta el marcha inicial a menudo está incompleta, y la puesta en marcha nuevamente para reflejar los cambios en el uso o el equipo sigue siendo una excepción.
Sin un modelo organizativo claro y recursos exclusivos, los sistemas no alcanzan todo su rendimiento energético potencial.
Cumplimiento de la MID: un facilitador clave para el rendimiento energético preciso
Rendimiento y precisión de la energía de los edificios
Para lograr los objetivos de 2030 es preciso que las emisiones relacionadas con la energía de los edificios se reduzca en aproximadamente 0,77 Gt de CO₂ cada año, aproximadamente el 11 % anual, y que la intensidad del uso de la energía se reduzca en 5,1 kWh/m² anualmente. Lograr semejante nivel de fiabilidad en el rendimiento de la energía empieza por disponer de unas medidas de confianza. La Directiva sobre instrumentos de medida (MID – 2014/32/UE) define el marco legal para todos los medidores usados en la facturación o la asignación de costes en toda la UE.
Para los operarios de edificios, usar medidores que cumplan con la MID no solo es un requisito normativo, es una garantía de precisión, transparencia y coherencia en cuanto a los datos energéticos.
* Informe sobre la situación mundial
Un imprescindible de la normativa para la asignación de costes energéticos
El uso de medidores con la certificación de la MID es obligatorio allá donde se mida y facture la electricidad.
Por ejemplo:
- Personas que residen en edificios plurifamiliares
- Unidades de negocio de instalaciones industriales
- Puntos de carga para vehículos eléctricos
Asignación de consumo entre diferentes zonas, residentes y procesos
La submedición detallada admite modelos de contracargos justos y permite que cada una de las partes interesadas vea el impacto de sus propias acciones sobre el rendimiento de la energía.
Justicia y transparencia para contracargos financieros
Unas medidas transparentes y unas reglas de asignación claras reducen las disputas entre caseros e inquilinos, o entre centros de costes internos.
Asesoramiento experto de Socomec
«Al instalar equipos de medida, estos deben ser lo suficientemente precisos y fiables, y ofrecer medidas repetibles. Los instrumentos deben ser de calidad porque lo que se mida guiará las decisiones y las inversiones de las empresas. Si los datos no son lo suficientemente precisos y fiables a lo largo del tiempo, se pueden producir diagnósticos incorrectos e inversiones en soluciones inadecuadas», avisa Olivier Goujon.
Cumplimiento normativo: de la regulación a la acción
Las normativas europeas en materia energética evolucionan rápidamente
Ya sea con la instalación de los sistemas BACS, la aplicación de medidores que cumplan con la MID o la implantación de planes de supervisión EN 17267, hay un principio que se repite: el rendimiento de la energía empieza con una medida fiable.
En Socomec, ayudamos a los propietarios de edificios y los gestores de la energía a enfrentarse a esta complejidad. Con su amplia experiencia práctica, en instalaciones industriales y grandes edificios terciarios, nuestros equipos se enfrentan a un desafío común: lograr que el cumplimiento normativo impulse el rendimiento a largo plazo.
Observaciones sobre el terreno:
- Las medidas muchas veces están fragmentadas o son incoherentes, por lo que resulta complicado vincular las acciones a los resultados.
- Los medidores no certificados debilitan la credibilidad de las asignaciones de costes y los informes de ASG.
- Los sistemas de medida rara vez cumplen los requisitos del plan EN 17267, especialmente en lo que respecta a la trazabilidad y la precisión a largo plazo.
- Los BACS están infrautilizados, si bien ofrecen un ahorro demostrado si se implantan y supervisan correctamente.
«Medir y supervisar la energía de manera fiable es la base de la sobriedad energética y el cumplimiento normativo». Olivier Goujon
Cuando los sistemas están bien especificados, correctamente instalados y basados en datos rastreables, los resultados quedan claros:
- hasta un 14 % de ahorro de la energía en edificios reales
- un ahorro potencial de 10-15 TWh al año en ahorros nacionales, como se indica en recientes estudios de la industria.
De obligación a oportunidad
Cuando se plantea estratégicamente, el cumplimiento normativo pasa a impulsar la excelencia operativa. Permite instalar arquitecturas de medida que cumplen con el plan EN 17267, con unos KPI claramente vinculados a puntos de medida fiables y bien documentados. El uso de medidores con la certificación MID garantiza una facturación, una asignación de costes y unos informes de ASG acordes a la Directiva sobre instrumentos de medida (2014/32/UE). Además, ofrece una sólida base para supervisar y verificar el ahorro energético, especialmente para la ISO 50001 o esquemas basados en el rendimiento. Cuando se combina con sistemas BACS y una submedición precisa, este marco añade flexibilidad en la parte de la demanda, como se recoge en estudios nacionales como los de GIMELEC que hablan de ahorros potenciales de 10-15 TWh al año.
Use nuestra infografía para ver rápidamente qué normativas europeas se aplican a sus edificios, las medidas clave que debe adoptar y los principales riesgos y sanciones a los que se enfrenta de no cumplir la normativa.
Descargar la lista de comprobación de cumplimiento normativo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el cumplimiento normativo para los edificios en términos de rendimiento de la energía?
El cumplimiento normativo para los edificios cubre todas las obligaciones vinculadas al rendimiento, la medida y la supervisión de la energía durante todo el ciclo vital de un edificio. Incluye normativas europeas, como EPBD y EED, requisitos nacionales, como el Decreto BACS en Francia, y normas sobre submedición y el uso de medidores que cumplen con la normativa MID cuando se usan los datos de energía para facturar o asignar costes.
¿Cómo la medición y la submedición de energía apoyan el cumplimiento normativo en los edificios?
La medición y la submedición de la energía proporcionan los datos de consumo detallados necesarios para los informes normativos, las auditorías y la verificación del rendimiento. Los medidores principales capturan el consumo total del edificio, mientras que los submedidores supervisan áreas concretas o usos, como calefacción, ventilación y aire acondicionado, iluminación, salas de datos, carga de vehículos eléctricos o inquilinos concretos.
¿Cuándo se necesitan unos medidores que cumplan con la MID para la submedición y la facturación a inquilinos?
Los medidores que cumplen con la MID se necesitan siempre que los datos de energía submedidos se usen para fines económicos. Aquí se incluye la facturación a inquilinos, la facturación de cargas de vehículos eléctricos y toda asignación de costes energéticos regulados en función del consumo medido.
¿Cómo afectan las directivas de la UE, como EPBD, EED y AFIR, a su estrategia de rendimiento de la energía?
Las directivas de la UE, como EPBD, EED y AFIR, hacen que el rendimiento de la energía sea un requisito estratégico y regulado para los edificios. Imponen mejoras continuas de la eficiencia, automatización obligatoria y medición precisa, con plazos de implementación local. Los edificios deben demostrar el rendimiento a los legisladores, los inversores y los ocupantes para proteger el valor de los activos y evitar penalizaciones.
¿Cómo pueden prepararse los propietarios de edificios, los gestores de instalaciones y las ESCO para enfrentarse a las normativas y las auditorías futuras?
Prepararse para las normativas futuras exige tratar el cumplimiento jurídico como un proceso continuo. Ello incluye el diseño de un plan de medición y submedición en consonancia con las normativas y los KPI internos, la selección de medidores que cumplen con la MID, que tienen arquitecturas escalables, y la habilitación de las energías renovables, la carga de vehículos eléctricos y la flexibilidad energética para aumentar el autoconsumo de energía in situ.