Comprender el concepto de los centros de datos ecológicos

Los

centros de datos son infraestructuras esenciales para el funcionamiento de internet y las tecnologías de la información. En ellos se alojan servidores, dispositivos de almacenamiento y equipos de red, y garantizan la continuidad de los servicios en línea. No obstante, un consumo energético elevado y una huella de carbono significativa han provocado que seamos cada vez más conscientes del impacto medioambiental que estas infraestructuras tienen. Nace en este contexto el concepto de centros de datos ecológicos, cuyo objetivo es que el rendimiento tecnológico vaya de la mano de la responsabilidad medioambiental. En este artículo se analiza cómo logran los centros de datos ecológicos combinar estos dos objetivos, que a menudo se ven como opuestos.

 

Definición: qué es un centro de datos ecológico

Un centro de datos ecológico se caracteriza por su compromiso con la disminución de su impacto medioambiental. Para lograrlo, incluye en el diseño elementos clave para reducir el consumo energético, las emisiones de carbono y el uso de recursos naturales. Además, apuesta por el uso de materiales sostenibles para su construcción.

El propósito es construir y operar centros de datos capaces de dar respuesta a una demanda cada vez mayor de servicios digitales, al mismo tiempo que se respetan los principios del desarrollo sostenible.
 

¿Cuáles son los impactos medioambientales de un centro de datos? ¿Por qué resultan interesantes? 

El interés en el impacto medioambiental de los centros de datos procede de una combinación de preocupaciones medioambientales, económicas, sociales y tecnológicas. Reducir la huella ambiental de estas instalaciones es vital para construir un futuro más sostenible y poder hacer frente a los desafíos relacionados con el cambio climático en todo el mundo.

Los principales impactos medioambientales de los centros de datos incluyen: 

- Un consumo energético elevado : los centros de datos consumen una cantidad considerable de energía, principalmente para alimentar a los servidores, a los dispositivos de almacenamiento y al sistema de climatización. Son responsables de cerca del 1 % del consumo de electricidad global y del 0,5 % de las emisiones de CO2, una tendencia que va en aumento, al igual que la demanda de servicios digitales (computación en la nube, streaming, big data, etc.).

- Emisiones de gases de efecto invernadero :los centros de datos utilizan combustibles fósiles como fuente de alimentación para su infraestructura, lo que genera una cantidad significativa de dióxido de carbono (CO2). Estas emisiones de CO2 contribuyen al calentamiento global, lo que provoca un aumento de la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas, olas de calor y sequías.

- El uso de recursos naturales : la construcción y el funcionamiento de los centros de datos requieren el uso de bastantes recursos naturales. La fabricación de servidores, discos duros y otros equipos informáticos conlleva la extracción de metales escasos y materiales plásticos. Asimismo, para mantener temperaturas seguras para el funcionamiento y la refrigeración de los servidores, los centros de datos recurren a cantidades considerables de agua. En California, por ejemplo, el consumo de agua de un centro de datos puede ser equivalente al de tres hospitales.

 - La producción de residuos electrónicos : los centros de datos generan residuos electrónicos, especialmente procedentes de los servidores, los discos duros y otro material obsoleto. Los residuos electrónicos contienen frecuentemente sustancias tóxicas como plomo, mercurio y materiales ignífugos bromados.

Estrategias para reducir el impacto de los centros de datos en la energía

Existen distintas estrategias que se pueden aplicar para reducir el impacto energético de los centros de datos y convertirlos en infraestructuras más respetuosas con el medioambiente, al mismo tiempo que se mantiene un rendimiento óptimo.
 

1. Diseño sostenible de la infraestructura

Realizar un diseño sostenible de la infraestructura puede tener un gran efecto en la eficiencia energética. Este enfoque integra los principios de sostenibilidad en todas las fases del ciclo de vida útil de las instalaciones, desde la planificación y la construcción hasta el funcionamiento y la demolición.

  • Diseño ecológico y optimización del espacio: aplicar los principios de sostenibilidad en el diseño del edificio, como la orientación para optimizar la luz natural y el uso de materiales eficientes desde el punto de vista energético, contribuye a la reducción de las necesidades energéticas. Asimismo, optimizar el uso del espacio disponible reduce la necesidad de nuevos edificios.
  • Modularidad: diseñar centros de datos modulares permite la ampliación gradual para optimizar el uso de los recursos y minimizar los residuos asociados a la construcción.
     

2. Optimización de la eficiencia energética 

En los centros de datos, se puede optimizar la eficiencia energética mediante :

  • Virtualización de servidores: permite agrupar varias máquinas virtuales en un único servidor físico, de modo que se reduce el número total de servidores necesarios y se optimiza el uso de recursos.
  • Consolidación de infraestructura: por medio de la centralización de aplicaciones y datos en plataformas más potentes y eficientes, los centros de datos pueden reducir el número de servidores físicos necesarios, lo que supone una disminución del consumo energético total.
  • Optimización de sistemas de almacenamiento (uso de discos SSD en lugar de los discos duros tradicionales)
  • Adquisición de equipos altamente eficientes: la reducción al máximo de las pérdidas ayuda a disminuir el consumo energético, mejorar la eficiencia operativa, reducir la generación de calor y la huella de carbono total.
     

3. Adquisición de sistemas avanzados de refrigeración

 La refrigeración de los servidores supone una parte significativa del consumo energético de los centros de datos. Entre las estrategias para mejorar la eficiencia de los sistemas de refrigeración se encuentran:

  • Ventilación natural que implica utilizar el aire exterior, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, para refrigerar los equipos en lugar de usar sistemas de climatización tradicionales.
  • Refrigeración líquida que implica sumergir los servidores en líquidos específicos que ayudan a disipar el calor.
  • Separación de pasillos fríos y calientes: separar los pasillos fríos de los calientes en los centros de datos ayuda a optimizar los flujos de aire y reduce la necesidad de usar un sistema de refrigeración adicional.
     

4. Utilización de energías renovables

Los centros de datos pueden adoptar distintas estrategias para integrar energías renovables en sus operaciones con el propósito de limitar su dependencia de los combustibles fósiles. 

  • Energía solar y eólica: la instalación de paneles solares y aerogeneradores en techos o en las instalaciones permite que parte de la electricidad necesaria se produzca directamente en las propias instalaciones.
  • El uso de acuerdos de compra de energía ecológica (PPA, por sus siglas en inglés) : estos contratos garantizan un suministro de electricidad procedente, exclusivamente, de fuentes renovables, como la hidroelectricidad.

Mediante la diversificación de las fuentes de energía, los centros de datos no solo pueden reducir su huella de carbono, sino que también pueden mejorar su resiliencia a las fluctuaciones del suministro energético.
 

5. Mejora de las prácticas de gestión de la energía 

Para mejorar la eficiencia energética de los centros de datos, es clave contar con un sistema inteligente de gestión de la energía. Esto implica supervisar y analizar continuamente el consumo energético del centro de datos con el propósito de identificar y corregir rápidamente cualquier anomalía. Se pueden poner en marcha distintas prácticas.

  • Sistemas de gestión de la energía (EMS, por sus siglas en inglés): instalar EMS para supervisar y controlar el consumo energético en tiempo real permite identificar las deficiencias y aplicar medidas correctivas.
  • Supervisión, análisis y optimización de los datos sobre energía: las herramientas de análisis de datos sobre energía ayudan a comprender los patrones de consumo y a identificar oportunidades de mejora, lo que contribuye a una gestión de la energía más sencilla. Asimismo, utilizar indicadores de rendimiento energético como la eficacia de la utilización de la energía (PUE, por sus siglas en inglés) es crucial para evaluar y mejorar la eficiencia energética.
  • Mantenimiento preventivo: garantizar que el equipo se somete a operaciones de mantenimiento regularmente y que está actualizado ayuda a asegurar un rendimiento óptimo, además de evitar un exceso de consumo de energía.  

¿Cuáles son las ventajas para los responsables de los centros de datos responsables con el medio ambiente?

Cumplimiento normativo

Los gobiernos, los inversores, los clientes y la población en general están presionando cada vez más a las empresas para que adopten prácticas más sostenibles. Los centros de datos son componentes esenciales de la infraestructura digital y, como tales, se encuentran bajo lupa para que minimicen su impacto medioambiental.

Las normativas medioambientales son cada vez más restrictivas y obligan a las empresas a reducir su huella de carbono y a adoptar prácticas más ecológicas.

Es posible utilizar algunas certificaciones consolidadas para medir y atestiguar el compromiso ecológico de los centros de datos.

Entre ellas, cabe destacar la certificación LEED  (Leadership in Energy and Environmental Design), que es una de las más respetadas en todo el mundo. Evalúa distintos aspectos, como el diseño, la construcción, el funcionamiento y el mantenimiento de los edificios. 

Las normas ISO 14001 e ISO 50001 también son importantes a escala internacional. La primera se refiere a la gestión medioambiental, mientras que la segunda se centra en la gestión de la energía. Otras certificaciones, como Energy Star y BREEAM , ofrecen rigurosas evaluaciones de la eficiencia energética y la sostenibilidad de una infraestructura.

En último lugar, la Directiva relativa a la eficiencia energética de la Unión Europea , que ha sido revisada recientemente y que introduce obligaciones importantes para los centros de datos. Los nuevos requisitos obligan a los centros de datos de más de 500 kW a informar sobre los indicadores clave de rendimiento (KPI) relativos a la eficiencia energética, uso del agua y reutilización de la energía. Desde mayo de 2024, estos informes son obligatorios y están recopilados en una base de datos europea donde cualquiera puede consultar los datos agregados.
 

Eficiencia energética y optimización de costes

La mejora de la eficiencia energética de los centros de datos puede conllevar un ahorro considerable de los costes operativos.

El uso de energías renovables, aunque a veces resulta más caro a corto plazo, puede reducir los costes a la larga, ya que los precios se estabilizan y se evitan gastos asociados a las normativas relativas a la emisión de carbono.
 

Reputación y competitividad

Los centros de datos ecológicos influyen bastante en las relaciones con los clientes.

Las compañías que invierten en centros de datos responsables con el medio ambiente refuerzan su reputación como protagonistas comprometidos en la lucha contra el cambio climático. Esto puede atraer a clientes y socios preocupados por el medioambiente.

Las empresas que son capaces de reducir su huella medioambiental a la vez que mantienen una elevada calidad en sus servicios pueden destacar respecto a la competencia.

Es más, los centros de datos ecológicos ahorran energía y reducen los costes operativos al mismo tiempo. Este ahorro puede verse reflejado en el precio de los servicios y puede convertirse en una ventaja competitiva.

Innovación tecnológica

La necesidad de reducir el impacto medioambiental está posibilitando la inclusión de la innovación en el diseño y la gestión de los centros de datos. Por ejemplo, el desarrollo de nuevas tecnologías de refrigeración, de almacenamiento de energía y de optimización de procesos, lo que puede tener beneficios incluso en otros sectores distintos al de los centros de datos.

El ejemplo del centro de datos Green Mountain en Stavanger (Noruega)

El centro de datos Green Mountain en Rennesøy (Noruega) es un modelo de sostenibilidad. Se ubica en un antiguo depósito de munición de la OTAN y utiliza principalmente energía hidroeléctrica, lo que le hace tener una huella de carbono prácticamente nula.

El centro también destaca por sus increíbles innovaciones medioambientales. Por ejemplo, utiliza ventilación natural, una técnica de refrigeración que utiliza el aire del exterior, lo que reduce de manera significativa el consumo energético.

Green Mountain también ha desarrollado proyectos para reutilizar el calor. El exceso de calor producido por los servidores se recupera para calentar otros espacios locales, como una explotación de acuicultura situada en las inmediaciones.

Las medidas de seguridad encargadas de proteger los datos también son ejemplares, como el acceso mediante biometría, videovigilancia y sistemas avanzados de protección contra incendios. Todas estas iniciativas han permitido a Green Mountain colocarse a la cabeza de los centros de datos ecológicos.

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Nuestras soluciones para combinar el rendimiento con la responsabilidad medioambiental en los centros de datos.

Socomec tiene el firme propósito de ayudar a los centros de datos a convertirse en centros más ecológicos a través de una serie de soluciones, como: 

  • El sistema de supervisión de la potencia DIRIS Digiware: El sistema de supervisión multicircuito DIRIS Digiware ofrece una precisión de clase 0.5 e incluye, además, tecnologías exclusivas para identificar deficiencias y reducir costes operativos. Es un sistema adaptable que puede supervisar el consumo de energía, la calidad de la energía y las corrientes residuales, independientemente del método de distribución (unidad de distribución eléctrica [PDU] o bus).
  • SAI de alta eficiencia: toda pérdida energética importa. Al elegir SAI con eficiencia optimizada, las pérdidas de energía se reducen considerablemente. El modo de conversión inteligente, disponible en los SAI modulares MODULYS y el SAI de alta potencia DELPHYS XL, permite multiplicar la reducción de las pérdidas por cinco y alcanzar una eficiencia del 99,1 % sin poner en riesgo la calidad de la fuente de potencia.
  • La gama más avanzada de SAI modulares del mercado: la gama MODULYS de SAI modulares ofrece una infraestructura más resistente, capaz de adaptarse a futuros requisitos, al mismo tiempo que reduce el impacto medioambiental y los costes operativos.
  • Sistemas de almacenamiento de energía: los sistemas de almacenamiento de energía, como SUNSYS HES L, facilitan la utilización de energías renovables mediante el almacenamiento de energía para un uso posterior. En caso de un corte del suministro, estos sistemas de almacenamiento también reducen la necesidad de utilizar generadores que funcionan con diésel, lo que equivale a una disminución de las emisiones de carbono y el gasto en combustible.

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