Relación entre la computación en la nube y el consumo energético de los centros de datos
La computación en la nube, por ejemplo, ha revolucionado el almacenamiento y el procesamiento de datos, ya que ha permitido a los usuarios acceder a recursos informáticos a través de internet. Sin embargo, este servicio conlleva un elevado coste energético. Los centros de datos que admiten computación en la nube deben estar en funcionamiento las 24 horas del día, lo que implica un consumo masivo de energía.
Una de las actividades que se realizan en internet que más energía requiere es la transmisión de vídeos. Las plataformas de streaming, como Netflix o YouTube, entre otras, necesitan almacenar, procesar y transmitir una cantidad ingente de datos de manera continua, lo que provoca una elevada demanda de recursos por parte de los centros de datos. Los videojuegos en línea y las bases de datos grandes, especialmente para los servicios de criptomonedas y blockchain, también resultan ser grandes consumidores de energía.
Por estos motivos, reducir al máximo el impacto medioambiental de los centros de datos se ha convertido en un tema crucial.
La electricidad es la base sobre la que se crean los centros de datos. El consumo energético de los centros de datos se debe principalmente a tres factores: el funcionamiento ininterrumpido de los servidores, la refrigeración de los equipos y los sistemas de seguridad.
- Funcionamiento ininterrumpido de los servidores: los servidores son la parte más importante de los centros de datos y es necesario que estén funcionando las 24 horas del día para garantizar el acceso a los datos almacenados. Esta disponibilidad ininterrumpida requiere un uso constante de energía.
- Refrigeración de los equipos: los sistemas de refrigeración son esenciales para evitar el sobrecalentamiento de los equipos y mantener el rendimiento de los servidores. Estos sistemas, que a menudo utilizan tecnología de climatización, consumen mucha energía.
- Sistemas de seguridad: los centros de datos deben estar protegidos de cualquier intrusión, ya sea física o digital. Los sistemas de seguridad, como las cámaras de vigilancia y los cortafuegos, también consumen energía.
Además, es importante destacar que el impacto energético de los centros de datos también está relacionado con su tamaño. Cuanto mayor sea el centro de datos, mayor será el consumo energético.
Optimizar el uso de la electricidad, adoptando por ejemplo sistemas inteligentes de gestión, puede reducir de manera significativa el coste energético.
El futuro de los centros de datos: ¿se llegará a duplicar el consumo energético?
Dado el aumento exponencial de la cantidad de datos generados y consumidos, se prevé que la demanda de recursos de los centros de datos siga creciendo y llegue posiblemente a duplicar su consumo energético en los próximos años. Estas previsiones ponen de relieve la necesidad de invertir en tecnologías que permitan reducir el consumo energético y desarrollar prácticas más sostenibles para gestionar el aumento que tendrá lugar en el futuro.
¿Cuánta electricidad consumen los centros de datos en todo el mundo?
Los centros de datos consumen entre el 2 % y el 3 % de toda la electricidad mundial, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía. En 2023, este tipo de infraestructura consumió cerca de 350 TWh, según la Agencia Internacional de la Energía. Esta cifra representa un aumento significativo respecto a años anteriores.
Algunos países, como Irlanda y Países Bajos, se han visto especialmente afectados. En Irlanda, los centros de datos podrían acaparar el 30 % del consumo de electricidad en 2028.
Francia, con sus 264 centros de datos, consume alrededor de 8,5 TWh al año, un 2 % de su consumo total.
En otras palabras, el consumo conjunto de los centros de datos podría llegar pronto a rivalizar con el consumo de países enteros como Japón. Este dato pone de manifiesto el descomunal desafío que representa este sector.
¿Cuál es el consumo anual de los centros de datos en todo el mundo?
El consumo anual de los centros de datos en todo el mundo es impresionante y continúa en aumento.
Las previsiones no son nada alentadoras: en 2030, el consumo podría alcanzar el 13 % del consumo energético global. Este aumento se debe principalmente a la demanda cada vez mayor de servicios digitales y al incremento de la cantidad de datos generados.
Los centros de datos a hiperescala, que son instalaciones gigantescas, están experimentando un aumento de su consumo incluso más rápido. La demanda podría aumentar a un ritmo del 35 % anual hasta 2040.
Este consumo masivo pone de relieve la importancia de adoptar tecnologías sostenibles desde el punto de vista medioambiental para un funcionamiento óptimo.
¿Cuál será el consumo, en TWh, de los centros de datos en 2025?
Los cálculos para 2025 indican un consumo global de los centros de datos de entre 600 TWh y 1050 TWh, en función de la situación.
La cifra definitiva dependerá principalmente del desarrollo de tecnologías y de las prácticas relacionadas con la gestión energética. Una estimación de 800 TWh, la mitad del intervalo, parece plausible.
En este contexto, esta cifra equivale a un incremento notable respecto a los 460 TWh consumidos en 2022.
Por consiguiente, se tendrán que hacer esfuerzos considerables para mejorar la eficiencia energética e integrar más energías renovables.
Gigantes de internet y centros de datos: el caso de Google
Google, uno de los principales consumidores de energía en el sector de los centros de datos
Google desempeña un papel clave en el ámbito de los centros de datos, dado su elevado consumo energético. En 2011, la compañía consumió casi 2 675 898 MWh de energía en todo el mundo, lo que equivale a la producción anual de 650 aerogeneradores en tierra.
Sin embargo, a pesar de este enorme consumo, Google ha mejorado considerablemente en la optimización de la eficiencia energética de sus centros de datos. Por ejemplo, los centros de datos de Google son, de media, dos veces más eficientes desde el punto de vista energético que los de una organización estándar.
Google también ha conseguido utilizar un 67 % de energía sin emisiones de carbono, las 24 horas del día, en todos sus centros de datos, lo que supone una mejora considerable respecto a 2019, cuando esta cifra era del 61 %. Esta mejora se debe a una estrategia específica para reducir la huella de carbono de la compañía.
Qué ha hecho Google para reducir el consumo energético
Para reducir el consumo energético, Google se está centrando en ciertas áreas. Una de las estrategias principales de Google es la optimización de sus centros de datos. Concretamente, utilizan DeepMind, una tecnología que combina el aprendizaje automático con las redes neuronales artificiales. Gracias a esta herramienta, consiguen un ahorro energético significativo. Google también ha rediseñado sus servidores para convertirlos en dispositivos más eficientes desde el punto de vista energético. La compañía lleva desde 2001 diseñando sus propios servidores. En el proceso, han utilizado fuentes de alimentación muy eficientes y han instalado baterías directamente en los equipos. Esto les ha permitido crear uno de los servidores con un mayor rendimiento del sector.
¿Cómo podemos reducir el impacto energético de los centros de datos?
A fin de reducir su impacto energético, los centros de datos pueden adoptar «iniciativas ecológicas», como mejorar la eficiencia energética mediante el uso de fuentes de energía renovables y la aplicación de prácticas de refrigeración innovadoras.
Las acciones que se realicen para mejorar la gestión de la energía y los recursos, como la virtualización de servidores, que permite el funcionamiento de varios sistemas virtuales en un único servidor físico, también pueden ayudar a reducir el consumo energético.
La importancia de las iniciativas ecológicas en centros de datos para un consumo energético más responsable
Muchas empresas y organizaciones han dejado patente su compromiso con las iniciativas ecológicas que tienen por objetivo reducir el impacto medioambiental de los centros de datos. Estas iniciativas se centran en distintos aspectos, como la mejora de la eficiencia energética, a través de energías renovables y métodos de refrigeración innovadores.
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Gestión inteligente de la energía
La implantación de sistemas de gestión de la energía desempeña un papel crucial en la optimización del consumo de electricidad. La supervisión avanzada ayuda a identificar de manera precisa cualquier desviación y a hallar soluciones que permitan limitarlas lo máximo posible.
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Certificaciones medioambientales
Cada vez se promueve más que los centros de datos obtengan certificaciones medioambientales, como LEED o Energy Star. Estas certificaciones demuestran su compromiso con las prácticas sostenibles y contribuyen a establecer unos estándares en el sector en lo que respecta a una construcción y un funcionamiento de las instalaciones respetuosos con el medioambiente.
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Uso de energías renovables
Muchos centros de datos están intentando reducir su huella de carbono a través del uso de fuentes de energía renovable en su sistema de alimentación. Aquí se puede incluir la instalación de paneles solares en los tejados o la adquisición de energía ecológica procedente de proveedores certificados. De esta forma se reduce la dependencia de combustibles fósiles y se fomentan las operaciones más limpias y respetuosas con el medioambiente.
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Refrigeración respetuosa con el medioambiente
La utilización de tecnologías de refrigeración y de energía más eficientes es determinante. Las innovaciones, como la refrigeración adiabática, la ventilación natural y las técnicas de separación de pasillos fríos y calientes, ayudan a optimizar el uso de la energía.
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Virtualización y consolidación de servidores
La consolidación de servidores y la virtualización de recursos permiten a los centros de datos disminuir la cantidad de servidores físicos necesarios, lo que reduce, a su vez, el consumo energético total. Esta estrategia no solo permite ahorrar energía, sino que también reduce el espacio necesario y los costes asociados.
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Uso de agua reciclada
El uso de agua reciclada en los sistemas de refrigeración es también un método emergente para conseguir reducir el impacto medioambiental de los centros de datos. Esta técnica reduce la cantidad de agua necesaria y fomenta una gestión más sostenible de los recursos de agua.
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Reciclaje del calor
Recuperar y reciclar el calor liberado en los centros de datos puede contribuir a calentar oficinas y espacios residenciales cercanos, lo que permite mejorar la eficiencia energética global. Esta técnica transforma los residuos en un recurso y minimiza la demanda de energía externa para calefacción.
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Compromiso de la comunidad y transparencia
Mantener informadas a la población y a las partes interesadas acerca de los esfuerzos que se realizan en los centros de datos para proteger el medioambiente fomenta la confianza y promueve un enfoque más transparente y responsable en cuanto a la gestión de la energía. La publicación de informes sobre sostenibilidad y la participación en iniciativas locales sobre este tema también permiten mejorar la imagen de una compañía y su impacto social.
Este tipo de iniciativas no solo es beneficioso para el medioambiente, ya que también ayudan a reducir de manera significativa los costes operativos a largo plazo, lo que demuestra que las prácticas sostenibles son compatibles con la rentabilidad económica.
Estas iniciativas son esenciales para la transformación de los centros de datos en instalaciones más respetuosas con el medioambiente y para fomentar un consumo energético más responsable. Asimismo, ayudan a reducir de manera considerable los costes operativos a largo plazo, lo que demuestra que las prácticas sostenibles son compatibles con la rentabilidad económica.
Nuestras soluciones para reducir el consumo energético de los centros de datos sin disminuir la disponibilidad energética
Socomec está comprometido a ayudar a los centros de datos durante su transición energética ofreciendo distintas soluciones como:
- SAI de alta eficiencia: cualquier pérdida de energía es importante. El uso de SAI con una eficiencia óptima permite minimizar al máximo las pérdidas.
El modo de conversión inteligente, disponible en las SAI modulares MODULYS y la SAI de alta potencia DELPHYS XL, permite multiplicar el recorte de las pérdidas por cinco y alcanzar una eficiencia del 99,1 % sin que la calidad de la fuente de potencia se vea mermada. - Sistemas de supervisión de la energía: : el sistema de supervisión de energía eléctrica con arranque múltiple DIRIS Digiware ofrece una clase de precisión de 0.5 y dispone de tecnologías exclusivas para detectar ineficiencias y reducir costes operativos. Gracias a este sistema adaptable, se puede supervisar el consumo de energía eléctrica, la calidad y las corrientes residuales independientemente del método de distribución (unidad de distribución eléctrica [PDU] o bus).
- Sistemas de almacenamiento de energía: los sistemas de almacenamiento de energía, como SUNSYS HES L permiten una mejor integración de las fuentes de energías renovables, como la energía solar o la eólica, a través del almacenamiento del exceso de energía producido para su posterior consumo. En caso de avería, los sistemas de almacenamiento también pueden reducir la necesidad de recurrir a generadores de diésel, lo que contribuye a reducir las emisiones de carbono y el gasto en combustible.