Dado que los vehículos eléctricos siguen transformando el panorama global de la industria del motor, la demanda de infraestructuras de carga resistentes ha alcanzado cotas nunca vistas en todos los continentes. La Agencia internacional de la energía prevé que la demanda de cargadores para vehículos eléctricos sobrepase los 1000 TWh en 2026, por lo que la presión para crear redes de carga integrales e infraestructuras de red que las respalden está siendo mayor que nunca.
La transición a la movilidad eléctrica que existe en todo el mundo presenta desafíos y oportunidades al mismo tiempo. Actualmente, se estima que en 2030 habrá más de 350 millones de coches eléctricos circulando en las carreteras, algo más del 60 % de todos los vehículos vendidos en el mundo. Este drástico y repentino aumento requiere una respuesta coordinada por parte de los desarrolladores de infraestructuras, proveedores de energía y responsables políticos, de modo que se garantice la disponibilidad de más de 60 millones de puntos de carga para el mismo plazo.
Los últimos datos de los principales mercados indican que la creación de infraestructuras públicas de carga ha crecido notablemente en 2024. Los mercados europeos experimentaron un aumento de más del 35 %, mientras que Reino Unido añadió cerca de 20 000 puntos nuevos de carga a su red, lo que supone un incremento anual del 19 %. Los cargadores rápidos representan más del 35 % del stock público total de carga. La rapidez de la expansión pone de relieve la necesidad de aumentar el perfeccionamiento de las soluciones de carga, aunque también subraya la necesidad de realizar una integración estratégica para responder a las distintas exigencias regionales y demandas de los usuarios.
Las partes interesadas de todo el mundo están presentando estrategias innovadoras para reducir las emisiones de carbono, lo que demuestra que se ha cambiado el foco de la cuestión, que ahora se centra en crear soluciones inteligentes de carga que se integren de manera sencilla en las redes eléctricas existentes. La iniciativa global para la creación de infraestructuras para vehículos eléctricos de 2024 recalca la importancia de establecer protocolos estandarizados para la carga y de adoptar medidas de estabilidad para que la red pueda aguantar un aumento de la electrificación sin precedentes.
Ahora que nos acercamos a 2025, la implantación de la infraestructura de carga debe ir más allá de una simple instalación: debe englobar una disposición estratégica y la integración en la red, además de admitir futuras tecnologías que puedan desarrollarse para la siguiente generación de vehículos eléctricos. Esta transformación requiere un estudio pormenorizado de la capacidad de potencia, la accesibilidad para el usuario y la compleja interacción entre las soluciones de carga públicas y privadas.
¿Se encuentra la red preparada para la revolución de los vehículos eléctricos?
Impulsar la transición al vehículo eléctrico a escala global requiere una infraestructura de carga resistente y fiable, que pueda manejar las variaciones rápidas de carga y que esté gestionada y supervisada por los gestores de redes de distribución y los gestores de redes de transporte, de modo que se logre mantener la estabilidad de la red. Los líderes del sector admiten que los sistemas de alimentación tradicionales deben transformarse para poder hacer frente a las demandas concretas de las redes de carga de vehículos eléctricos.
Según Jean-Marc Guillou, Director técnico de Socomec: «La clave para conseguir una infraestructura para vehículos eléctricos se basa en implantar soluciones de alimentación que puedan gestionar cambios repentinos en la demanda al mismo tiempo que puedan garantizar una calidad uniforme de la potencia. Las estaciones de carga para vehículos eléctricos pueden experimentar fluctuaciones en la demanda de potencia, que puede pasar del 0 al 100 % en cuestión de segundos. Y es en estos casos cuando los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés) resultan tan valiosos, ya que actúan como acumuladores de potencia sofisticados entre la red y las estaciones de carga. Gracias a la creación de soluciones BESS, los operadores pueden gestionar con eficacia estas fluctuaciones rápidas de la potencia principalmente de tres maneras:
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En primer lugar, los sistemas BESS aportan capacidad de potencia de manera inmediata mediante la provisión de una fuente adicional de energía durante los periodos de alta demanda. De esta forma, la carga rápida está disponible incluso en lugares donde las conexiones a la red son limitadas. Esta potencia adicional garantiza velocidades de carga uniformes sin que la infraestructura local se vea afectada.
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En segundo lugar, la capacidad de nivelación de picos del sistema se activa automáticamente cuando se produce un pico de demanda, de modo que se utiliza la energía almacenada en las baterías en lugar de la energía de la red. Esta gestión inteligente de la carga puede reducir de manera significativa los picos de demanda en la red, lo que conlleva un ahorro muy importante en los costes gracias a cargas con una demanda reducida y un consumo de energía optimizado.
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Por último, la implantación de sistemas BESS retrasa de manera considerable las caras actualizaciones de la infraestructura de la red. En lugar de invertir de manera inmediata en reforzar ampliamente la red, los operadores pueden utilizar los sistemas BESS para cubrir las deficiencias de capacidad, de modo que ofrecen una solución más rentable que admite las necesidades inmediatas de carga y permite realizar mejoras en la red de manera planificada y por fases según los patrones de consumo reales».
La gama BESS SUNSYS HES de Socomec incluye un sistema de gestión de potencia (PMS, por sus siglas en inglés) avanzado necesario para esta transformación que ofrece un control perfeccionado de la potencia y estrategias de optimización de la potencia y la energía. La gama SUNSYS HES, en la que se incluyen los modelos HES L y HES XXL, ofrece un control preciso de la potencia para varios puntos de carga al mismo tiempo y mantiene niveles óptimos de eficiencia, un aspecto clave para el desarrollo de infraestructuras de carga sostenibles en distintos sectores de todo el mundo. Las funcionalidades innovadoras de los PMS de la gama garantizan una gestión óptima del flujo de energía entre la red, otras fuentes potenciales de alimentación (como fuentes de energía fotovoltaica), sistemas de almacenamiento y estaciones de carga de vehículos eléctricos, lo que la convierte en una solución excelente para las infraestructuras modernas de carga.
El rápido crecimiento de las redes de carga a escala global ha impulsado la innovación en los sistemas de gestión de potencia como nunca antes. Las principales áreas metropolitanas de todo el mundo están implantando soluciones inteligentes de red que puedan hacer frente a distintas velocidades de carga y mantener la estabilidad de la red. Estas instalaciones sirven para demostrar en qué medida los sistemas avanzados de control de potencia resultan esenciales para gestionar picos de demanda. Por ejemplo, en el marco de la estrategia de desarrollo de la infraestructura para vehículos eléctricos para 2030 «Transport for London», Londres ha implantado con éxito soluciones de red inteligentes por toda la ciudad. Los últimos datos muestran que los sistemas de equilibrio de cargas dinámicos han conseguido reducir los picos de demanda de electricidad en un 25 % en zonas de carga con una alta densidad (Transport for London, 2024).
«La transformación de la infraestructura de carga requiere sistemas inteligentes y resistentes que puedan adaptarse a las demandas de potencia elevadas y cambiantes a lo largo de todo un día», asegura Jean-Marc Guillou, Director técnico. «Nuestra serie SUNSYS HES L y XXL permite a los operadores de las estaciones de carga mejorar la eficiencia gracias a sus funcionalidades avanzadas de PMS, al mismo tiempo que garantiza un funcionamiento fiable en distintas condiciones ambientales».
Manos a la obra: implementación estratégica
La implantación estratégica de infraestructuras de carga requiere un enfoque integral que mantenga el equilibrio entre las necesidades inmediatas y la capacidad de adaptación a largo plazo. Los últimos datos muestran que los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) se están convirtiendo poco a poco en elementos esenciales para el desarrollo de las infraestructuras de carga para vehículos eléctricos en toda Europa y Norteamérica. La instalación de sistemas BESS en todo el mundo aumentó un 53 % en 2024 (informe sobre la industria de Driivz, 2024).
En la Unión Europea, la instalación de cargadores rápidos experimentó un incremento de casi el 50 % en 2024, con un total de 71 000 puntos de carga (Global EV Outlook 2025 sobre las perspectivas globales para vehículos eléctricos de la AIE). Ha quedado patente que la integración de soluciones BESS, como SUNSYS HES L SKID de Socomec, ha sido fundamental para esta expansión, especialmente en regiones en las que las limitaciones de la capacidad de la red podrían frenar el desarrollo de la red de carga rápida.
Asimismo, la integración de fuentes de energía renovable en las infraestructuras de carga se ha convertido en un elemento esencial para el éxito de las instalaciones en los mercados más importantes. En Estados Unidos, las estaciones de carga con sistemas BESS integrados están mostrando una eficiencia operativa y financiera mejorada, al mismo tiempo que reducen la dependencia de la red y las congestiones.
Almacenamiento de energía de Socomec para infraestructuras para vehículos eléctricos
Una red se congestiona cuando la demanda de electricidad supera la capacidad de la red para suministrar energía, lo que provoca cuellos de botella en la red de distribución. Estas situaciones someten a los componentes de la infraestructura, como transformadores y líneas de potencia, a mucho estrés, lo que puede llegar a provocar interrupciones del servicio y una reducción de la calidad de la potencia.
La velocidad a la que se están implantando los vehículos eléctricos está intensificando los retos de congestión de la red en Europa, Reino Unido y Estados Unidos. Cuando coinciden varios vehículos eléctricos cargándose, especialmente en las horas pico de la noche, pueden llegar a crearse picos de demanda repentinos, ya que pasa del 0 al 100 % en cuestión de segundos. Este comportamiento de carga descoordinado somete a las redes locales de distribución a un estrés sin precedentes, sobre todo en áreas con una infraestructura eléctrica con limitaciones.
Los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) ofrecen una solución estratégica para hacer frente a estos desafíos cada vez mayores. La solución de almacenamiento SUNSYS HES L, conforme con la norma IEC 62933-5-2, actúa como un acumulador de potencia sofisticado entre la red y las estaciones de carga. Durante periodos de alta demanda, los sistemas BESS proporcionan una capacidad de potencia adicional de forma inmediata, lo que permite una carga rápida sin estresar la red local. Cuando se producen picos de demanda, el sistema utiliza automáticamente la energía almacenada en las baterías en lugar de la red, lo que permite gestionar de manera eficaz la carga y mantener velocidades de carga óptimas.
Recientes instalaciones en distintos corredores de transporte europeos demuestran esta capacidad, ya que las soluciones BESS mejoran la estabilidad de la red y permiten la carga rápida en áreas con una infraestructura de alimentación eléctrica limitada. Esta estrategia ha adquirido gran importancia especialmente en el mercado estadounidense, donde el programa de infraestructura nacional para vehículos eléctricos (NEVI, por sus siglas en inglés) está impulsando la instalación de puntos de carga rápida en los corredores interestatales. Gracias a la integración de sistemas BESS, los operadores pueden posponer las costosas actualizaciones de la red y garantizar al mismo tiempo la disponibilidad y velocidades de carga uniformes. Por este motivo, se han convertido en un componente esencial de la estrategia actual de infraestructuras para vehículos eléctricos.
Infraestructuras de carga preparadas para los retos del futuro
La integración de soluciones BESS en las infraestructuras de carga para vehículos eléctricos sigue transformándose. Las creaciones más recientes se centran en mejorar la estabilidad de la red y la eficiencia de carga. Los últimos datos de la Agencia internacional de la energía indican que la implantación de almacenamiento en baterías para dar soporte a la carga de vehículos eléctricos creció un 65 % en todo el mundo en 2024, especialmente en los mercados europeos.
Jean-Marc Guillou explica: «Cuando miramos hacia 2025 y más allá, vemos que el papel del almacenamiento en baterías para la carga de vehículos eléctricos se vuelve cada vez más importante. Las estaciones de carga con soluciones BESS reducen los costes de conexión y ofrecen velocidades de carga uniformes, incluso durante los periodos con picos de demanda. La capacidad avanzada de gestión de la potencia de los sistemas SUNSYS HES L y XXL garantiza una distribución eléctrica y de la potencia óptimas a varios puntos de carga, de modo que la eficiencia de carga se mantiene incluso cuando las condiciones de la red no son fáciles».
Utilice la batería para reducir los costes de la energía cargando durante los periodos con tarifas bajas, periodos de demanda reducida y descargando durante los intervalos con los picos más caros. De esta forma se limita la exposición a precios volátiles y cargas de demanda del servicio, se equilibra el perfil de carga en el punto de conexión y se protegen los márgenes sin comprometer la velocidad de carga o la experiencia del cliente. Cuando el sistema está diseñado correctamente, también permite reducir los gastos operativos y regular el flujo de caja en las instalaciones en corredores, centros de venta minorista y depósitos de flotas.
Utilice las soluciones BESS junto con la energía fotovoltaica para conseguir que la energía generada a mediodía se pueda capturar y suministrar más tarde durante la tarde y la noche. El almacenamiento aumenta el autoconsumo de energía fotovoltaica, mitiga el efecto de las restricciones provocadas por los límites de exportación y recorta las importaciones de la red, ya que reducen tanto los costes de la energía como las emisiones de carbono. En el caso de instalaciones con varios clientes, la medición precisa permite asignar los costes de manera transparente y elaborar los informes ASG. Al mismo tiempo, el sistema de gestión de la energía optimiza de manera conjunta la energía fotovoltaica, el estado de carga de las baterías y las colas en los cargadores para mantener un rendimiento excelente para el usuario.
Utilice los sistemas BESS para suministrar cargas priorizadas cuando existan problemas de red o durante cortes completos del suministro. De este modo, podrá mantener en funcionamiento los cargadores esenciales, los sistemas de comunicación, de pago y la iluminación de seguridad. La capacidad de funcionamiento en isla y una lógica de transferencia bien definida para conservar el tiempo de mantenimiento, proteger los ingresos durante los cortes del suministro y mejorar las credenciales de fiabilidad de las instalaciones, son factores de diferenciación cada vez más importantes para los operadores de puntos de carga y las flotas que operan con horarios muy ajustados.
El arbitraje en los periodos de menor demanda junto con el almacenamiento adicional de energía fotovoltaica y la resiliencia hacen que una batería pase de ser un simple acumulador a una plataforma estratégica para conseguir una carga para vehículos eléctricos rentable, con bajas emisiones de carbono y resiliente, de modo que se mejore el coste total de la propiedad y se aceleran la implantación en lugares con limitaciones de red.
Impulsamos el futuro de la movilidad
A medida que la transición a los vehículos eléctricos se acelera en todo el mundo, la implantación estratégica de soluciones BESS se vuelve cada vez más importante para crear correctamente una infraestructura de carga. Dado que la preocupación por la calidad del aire marca los cambios en las políticas y que los pagos sin contacto se están convirtiendo en lo normal, las redes de carga y la mayoría de redes eléctricas deben evolucionar para poder cumplir con los requisitos técnicos y de usuario.
Las directrices más recientes del Departamento de Transporte de Reino Unido recalcan la importancia de realizar una inversión a largo plazo en una infraestructura de carga resistente, sobre todo la aceleración que sigue experimentando la implantación de vehículos eléctricos. Gracias a soluciones avanzadas como las que propone la gama SUNSYS HES y a sistemas de supervisión integrales, los operadores pueden crear redes de carga resilientes que admitan demandas cada vez mayores de movilidad eléctrica y que mantengan al mismo tiempo la estabilidad de la red y la eficiencia operativa.
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Preguntas frecuentes
¿Qué papel desempeñan los sistemas BESS en la infraestructura de carga para vehículos eléctricos?
Un sistema de almacenamiento de energía en baterías ayuda a la red en caso de que se produzcan cambios rápidos en la carga de vehículos eléctricos, limita los cargos por demanda y desbloquea la carga rápida cuando la interconexión se ve limitada. Es decir, un sistema BESS ayuda a conseguir más energía de la que la red podría suministrar.
¿Cómo mejoran los sistemas BESS la capacidad de las estaciones de carga?
Según Jean-Marc Guillou, Director técnico de Socomec: «Las soluciones BESS mejoran la capacidad de las estaciones de carga principalmente de tres formas: proporcionan una capacidad de potencia adicional de manera inmediata, permiten un suministro de carga inteligente mediante la nivelación de picos y retrasan las caras actualizaciones de la infraestructura de la red. Esta estrategia integral garantiza una carga fiable y, al mismo tiempo, optimiza los costes operativos».
¿Cuáles son los aspectos clave que hay que tener en consideración para implantar una infraestructura de carga para vehículos eléctricos?
Una implantación estratégica requiere equilibrar las necesidades de carga inmediatas con la capacidad de adaptación a largo plazo. Entre los factores más importantes se encuentran:
• Evaluación de la capacidad de la red y supervisión de la calidad del suministro eléctrico.
• Perfiles de carga y simulaciones para determinar de manera muy precisa las necesidades de potencia y energía.
• Integración con sistemas de medición DIRIS Digiware para un seguimiento preciso del consumo.
• Cumplimiento de normas como la IEC 62933-5-2.
• Capacidad para la gestión inteligente de las cargas.
• Potencial de expansión de cara al futuro.
¿Cómo contribuyen las soluciones BESS a la estabilidad de la red en la carga de vehículos eléctricos?
La gama SUNSYS HES incluye mecanismos precisos de control de la potencia que:
• Gestionan cambios repentinos de la demanda, que puede pasar del 0 al 100 % en cuestión de milisegundos.
• Proporcionan la capacidad de nivelación de picos.
• Permiten la carga rápida en zonas con una capacidad de red limitada.
• Mantienen una calidad de la potencia uniforme en cargadores.
• Admiten varias velocidades de carga simultáneas.